El despacho se constituye en 1977 al amparo de los cambios que culminaron en la Constitución Española de 1978. En la tarea de coordinar la legislación anterior con los derechos y garantías de rango constitucional, se va consolidando este nuevo despacho de abogados. Algunos recursos de Amparo denunciando el quebrantamiento del principio de igualdad, establecido en el artículo 14 de la CE, fueron los primeros éxitos judiciales que iniciaron la dimensión pública de Carlos Pipino, letrado director en ese entonces y en la actualidad del despacho.

A partir del cambio de siglo, la abogacía tuvo que esforzarse por mantener al día sus conocimientos debido a los profundos cambios legislativos que la incorporación de España a la Unión Europea en 1986 fue progresivamente generando en su largo proceso de adaptación. Tuvimos que aprender y aplicar el derecho comunitario y a usar los Tribunales europeos tomando conciencia que allí terminaba la jurisdicción española. Fuimos, ya en esta última década, depurando relaciones profesionales para finalmente quedarnos con los mejores colaboradores, fruto de una experiencia común verificada a lo largo de años lo que nos permite, en la actualidad enfrentar satisfactoriamente áreas vinculadas al derecho mercantil, como fiscalidad nacional e internacional, derecho corporativo, y sociedades ETVE.

Nuestra presencia en Argentina e Israel nos hizo potenciar un crecimiento transversal y hoy podemos decir que somos el resultado de un pasado de constancia, de más de cuarenta años de esfuerzo dedicados al asesoramiento y de un presente que, sin ignorar los grandes cambios en la abogacía, se asienta en la sabiduría que da la cantidad de asuntos que han pasado por nuestras manos.
Tenemos presencia en el extranjero y acuerdos con despachos de Israel, Argentina, Miami y Holanda.