Nuestro despacho de abogados surge en los 70, en un momento político importante en España, la estructura legal del franquismo, basada en El Fuero de los Españoles se modifica radicalmente, nace la Constitución Española. Los abogados formados en el ejercicio bajo el régimen anterior se reservan mayoritariamente para los asuntos vinculados a las legislaciones menos modificadas, se genera un hueco, un nicho que se diría ahora en el ámbito constitucional, en los recursos de amparo, en la tutela del administrador frente a una administración cuyos integrantes arrastraban tendencias inerciales. Se gesta una nueva generación de abogados y de despachos, éste, Ludwig Legal, es uno de ellos.

Sus bases consistían en establecer una relación abogado-cliente igualitaria, el campo de trabajo era el conocimiento de las reformas producidas y la actitud era más combativa y menos sometida al poder judicial. El cliente salió beneficiado. La relación entre jueces y abogados aún hoy es una asignatura mejorable.

Así se interviene mucho más en recursos ante el Tribunal Supremo y ante el reciente Tribunal Constitucional. Hemos ganado unos doscientos recursos en el Supremo durante aquellos primeros años. Nos consolidamos como un despacho legalista y combativo.