Los juzgados, Arendt y Berg

El esfuerzo de los intelectuales  del siglo veinte por señalar el final del humanismo, el que concibe al hombre como depositario de los ideales griegos que terminaron en el holocausto, indicando la necesidad de pensar al hombre como un ser incompleto que necesita aún completarse con esfuerzo común, se proyecta en este siglo veintinuno alentando la necesidad de alzar esa antorcha que sigue hoy mas encendida que ayer y necesita mas portadores que nunca.

Una derivada de la banalidad del mal,que se ejemplifica en esos supuestos de obediencia debida , de seres inerciales, de burocracia neuronal , de seres aparentemente inocuos es la expansión contagiosa de la enfermedad en las instituciones .
Es así como el burócrata institucional procura cumplir con su inercia ritual, pronto la forma hace olvidar al fondo y nos encontramos con un arquetipo de ser con poder real que nada hará por usted y si todo por el rito que le paga el sueldo. Fue la explicación de Eichmann en su juicio, el cumplía la orden de llenar los trenes…
Cuando la institución es la administración de justicia y el mal llega a jueces y fiscales, la voz de aquellos que murieron por desviación de similares psiques nos alentarían a hacer algo.-
Es verdad que el mono de Kafka alcanzó la inteligencia media del europeo medio y lo premiaron con la jaula,y no es menos cierto que tuvimos y tenemos recientes indignados que pusieron algo de frescura frente a los mensajes de un Presidente que felicitaba a los españoles que se quedan en casa y trabajan. Presidente al que seguramente habría votado el mono encantado de estar en el paro.

Juzgado de la penal nº 2 de Toledo, martes de esta semana, 16 de julio, dos juicios señalados a la misma hora- pequeño fallo me informan- y que espere …total. Dos rumanos eran juzgados por un hurto, que se había cometido en una fábrica dónde se habían llevado unos individuos , aprovechando un portón abierto un par de cajas de grifos nuevos , en una furgoneta.-Bien , a los rumanos los detienen siete días después en una furgoneta de otra marca, sin los grifos y niegan haber participado en esos hechos.  El único testigo es un trabajador de la fábrica al que nunca se quiso identificar.La denunciante, empleada de la fábrica no había visto los hechos, se los habían contado.

No obstante la guardia civil detiene a los rumanos porque ese alguien no identificado dijo que los supuestos autores eran”de raza gitana”.- Los rumanos no eran gitanos, así lo manifestaron ya que si seguimos por esa via se  les termina haciendo pruebas genéticas.
El juez anterior termina una instrucción en la que nada se prueba , el fiscal inercialmente acusa.

Llegados al juicio oral, otro juez y  otro fiscal: señalo la inutilidad de haber llegado a juicio oral por falta de pruebas y la vulneración de la presunción de inocencia, desestima mi petición. Comienza el Fiscal preguntando si tienen trabajo a los rumanos,que asustados entienden poco el idioma y dicen que ahora no,yo miro a la juez señalando la improcedencia de la pregunta,me dice que eso lo decide ella y que no interrumpa. Inercialmente la fiscal acusa, yo pido la absolución por la falta absoluta de relación causal entre el hurto y los rumanos. Salgo y mientras me quito la toga reflexiono, la juez no quiso pensar , era mejor defender su señalamiento y seguir, la fiscal menos aún, pensaba que por rumanos, por no trabajar, porque  deberían ser gitanos disimulados, seguro que eran culpables y acusa no por razón sino por puro prejuicio, por burocracia neuronal y para justificar el sueldo.

Esta enfermedad se extiende y volveremos a ver holocaustos, es lo mas fácil para el mono.