Año 2013

Hemos llegado a final de año. Lento y fugaz al mismo tiempo, ha sido un año de protestas sociales y de crisis, que no solamente es económica, sino que ha traido como consecuencia una crisis de sistema e ideológica. Probablemente  las consecuencias son lo mejor de la crisis.- Han aparecido grupos sociales vinculados a sectores populares, expresiones de protesta en las calles, criterios de organización mas asamblearios y menos verticales. En la tormenta caen los sindicatos tradicionales y las formas parlamentarias. Nadie se ha salvado, a Su Majestad entre Urdangarín y los elefantes se le ha puesto en entredicho hasta su institución, a los políticos entre la corrupción y los privilegios discriminatorios que ostentan les ha caido la credibilidad a niveles casi inaceptables. Las promesas electorales han sido todas incumplidas. El Gran Wyoming se ha trasnformado en el único informativo político serio que tiene la televisión en España. Mucha gente busca medios alternativos de vida y la austeridad como una forma de ganar en libertad. El poder financiero ha mostrado sus cartas, una pena que la memoria popular sea corta y manipulable, nadie deberia olvidar lo que han hecho los bancos en este pais. Las personas nos hemos visto directamente afectadas e involucradas en este proceso. Hasta hubo golpes para elegir al decano de los abogados de Madrid. En síntesis , todas las “fuerzas vivas” han quedado todo lo mal que se puede quedar y nosotros todo lo mal que podíamos estar…aunque siempre se puede estar peor nos recordaria si pudiera un habitante del siglo veinte, esos que han pasado un par de guerras mundiales y la guerra cvil, el hambre, Franco , Hitler y compañia.-Veremos entonces que nos depara este año, ahora que sabemos que el mundo no se terminó ayer y que probablemente dure tambien el  2013.-

Mac Beth, Verdi y la liberación

Tengo rondando en distintas versiones a Mac Beth y familia. Shakespeare siempre se coló por mi ventana nocturna y mis sueños a veces iban de poder y sangre, otras de coherencia metafórica con los fines que cada uno se propone, la locura de los cuerdos y la salud mental de los imbéciles.- Esta vez Verdi y el Real, en una puesta de los Rusos y de la ópera de Paris nos presentó a un Mac Beth con doble texto libertario, de protesta frente a la opresión austríaca.- Ella, el gran personaje que enloquece de pura lucidez, que lucha generosamente por un poder de otro.- Banquo, Duncan y Mac Duff y las brujas.- ¿Quienes son las brujas? alguien que te advierte que no es posible escapar a tu destino, sea el opresor o el liberador. Frases del texto indican que el autor y su pueblo querian otra liberación lo que dió lugar finalmente a la unidad de Italia.- Pero ¿que es reinar? la música del maestro tenia al final ritmo de marcha triunfal, mataban al rey asesino y el poder pasaba a los sobrevivientes de las conjuras, a los perseguidos sin nombre. También me pregunto por lo que vivió Shakespere, Cervantes, incluso el esceptico Sieur de Montaigne, para imaginar todos , de una manera u otra una compensación literaria a esa sangrienta época, teñida de violencia, torturas y sangre por religión y tierras.-¿No les resuena esto?

Opinion Israel/Palestina

El Estado Palestino

Si el mundo árabe hubiera aceptado la resolución de 1947, creando un estado judío y otro árabe, mucha sangre se hubiera ahorrado. La creación de un estado árabe palestino no puede sino emerger de una negociación en que reconozcan su derecho a existir

EL OBSERVADOR www.observa.com.uy

URUGUAY 29 de noviembre 2012

OPINIÓN

DR.JULIO MARÍA SANGUINETTI*

El Estado Palestino

Si el mundo árabe hubiera aceptado la resolución de 1947, creando un estado judío y otro árabe, mucha sangre se hubiera ahorrado. La creación de un estado árabe palestino no puede sino emerger de una negociación en que reconozcan su derecho a existir

Hay quienes fuimos desde siempre partidarios de la existencia de un Estado Palestino o Árabe o como quiera llamársele. El 29 de noviembre de 1947, Naciones Unidas no creó solamente a Israel sino también a ese otro Estado. Y el Uruguay fue actor protagónico en esa histórica decisión, luego de una larga campaña liderada por el Presidente Luis Batlle Berres y la destacada actuación que le correspondió a nuestra delegación, integrada por el Prof. Enrique Rodríguez Fabregat (Representante ante Naciones Unidas), el Prof. Oscar Secco Ellauri y el Ing. Edmundo Sisto.

Desgraciadamente, como es bien sabido, los países árabes no aceptaron la resolución, declararon la guerra y dejaron sin solución a los miles de palestinos que vivían en ese territorio, muy dispersos y aún sin verdadera conciencia nacional. La mayoría de ellos, incluso, habitaban en Jordania.

Es de llorar pensar en cuánta sangre y sufrimiento se habrían evitado de haberse acatado el histórico pronunciamiento de Naciones Unidas, que en nuestra visión sigue siendo la decisión política de mayor trascendencia de la comunidad internacional.

El hecho es que, 65 años después, seguimos con la herida abierta y una guerra no definida que apenas, cada tanto, experimenta alguna tregua para continuar más tarde. El Acuerdo de Oslo estableció un mecanismo de negociación, pero bien vemos lo claudicante que es.

Lo peor es que no se ve el horizonte cuando existen Estados, que integran Naciones Unidas, que sostienen como política explícita la desaparición de Israel y del pueblo judío, por el medio que sea. Posición que también sustenta Hamas -hoy gobierno en Gaza- en su propia carta orgánica y por la cual ha sido declarada organización terrorista por la Unión Europea, los Estados Unidos, Canadá y Japón.

La mayoría de los países que hoy ardorosamente proclaman la necesidad de crear el Estado Palestino ignoraron -e ignoran olímpicamente- aquel rechazo original, que es aún la madre del conflicto. Ahora se han lanzado en Naciones Unidas a consagrar el estatus de “Estado observador” a Palestina, decisión que, paradójicamente también acompañaron muchos de los que reconocen que Hamas es terrorista.

¿Por qué esta decisión es un paso negativo? Porque la paz tiene que provenir de una negociación entre Israel y las autoridades palestinas, donde ambos se reconozcan explícitamente como Estados y resuelvan sus fronteras. Los palestinos quieren ser reconocidos como Estado; Israel quiere fronteras seguras y que pongan fin al reclamo de su territorio. Cuando a los palestinos se les reconoce el Estado sin condición alguna se está, justamente, concediendo graciosamente lo que debería ser uno de los términos de la negociación.

La otra consideración fundamental es que se vota ese reconocimiento sin exigir el respeto a los códigos y principios del orden internacional. Si seguimos proclamando la “Guerra Santa” y la capitalidad musulmana de Jerusalem y la propiedad del territorio, simplemente se está cohonestando la barbarie.

Tal es el despropósito que tampoco se toma en cuenta que Israel, en 2005, entregó unilateralmente Gaza que, en vez de haber sido una prenda de paz, ha servido hasta hoy como base de lanzamiento de misiles contra la sacrificada población israelita de la zona.

Es elemental que se le reclame a ese “observador” que, así como se beneficia de la comunidad internacional, comulgue también con sus principios, respete a Israel y reconozca que no será por la violencia que alcanzará su reconocimiento pleno. Es muy hipócrita lamentar la violencia de ambas partes cuando no se reacciona antes, cuando se agrede a Israel ante el silencio de una organización internacional que ahora sí debiera asumir responsabilidad y hacerse cargo de una vigilancia estricta de la tregua pactada.

No es lo mismo agredir que ser agredido. No es lo mismo ser un Estado democrático que una organización terrorista. En algún momento se tendrá que partir de estas bases fundamentales

* ex Presidente de Uruguay (1985-1990; y 1995-2000)