Mortier se explica, Dramaturgia de una pasión

un buen libro, franco y sincero. Pretende que la ópera tenga algo que decir hoy, que no sea un cuento que entretenga y haga olvidar el presente sino que permita un presente mas intenso y mas lúcido. Un recorrido por los teatros, su arquitectura, por las puestas en escena, por el exceso y por la contención,  toda una vida en pos del significante. Un placer leerlo.-

Si te cae una vaca del cielo

no pienses en una maldición bíblica, tampoco en una vaca china. Las vacas son argentinas aunque estén en China, y los cuentos argentinos son un poco chinos. Una buena película con un Darín de ferretero de barrio que un día descubre que la vida y la muerte  dependen de un azar incontrolable pero el amor no tanto . Muy buena..

La si do

Vivaldi fue redescubierto, en realidad fue descubierto hace poco, diccionarios musicales de principios del veinte no lo citan, creo que fue un baúl en un diván y un cura curioso los que rompieron el hechizo, no mucho tiempo después una segunda lectura de las anotaciones musicales permitieron descubrir un nuevo ritmo, un barroco mas danzarín y acompasado, casi bailable. La fuente: la misma, lo que estaba en el baúl del diván . Hay muchos Vivaldi tantos  como intérpretes, casi tantos como escuchas.-

Woody y los tiempos de cada tiempo

La película es entrañable, nuestros referentes culturales generalmente son de otra época y los conocimos por libros y están muertos sus autores. El diálogo con los muertos es enriquecedor, crea las proyecciones de cada uno, idealizamos lo que no hemos sentido con el cuerpo. La imaginación es la gran constructora de ideales, una suerte de masonería de la lectura, de aquello que no se vive en el presente, que existió para otros y para nosotros únicamente desde el conocimiento. El cuerpo es un gran presente lleno de incomodidad, siente el calor, el frío, el hambre, el dolor y la decepción. El cuerpo se neutraliza cuando solamente imaginamos, pensamos en algo que fue. Woody usa los referentes de su generación, Hemingway, los Fitzgerald, París y los imagina vivos y va a su época para enterarse que ellos en realidad querrían ir a otra época, la del Nouveau, del progreso indefinido, con los impresionistas, Lautrec, Gauguin que a su vez también querrían haber vivido en el Renacimiento . No es lo mismo leer a Hemingway describiendo un safari en África que ir de safari con el calor, los mosquitos y el cansancio físico. La cama es el gran destino de los deportistas y de los aventureros de la imaginación. La realidad es el hoy de todos que se pierde anhelando lo de ayer, la ironía de Woody no se muestra, se deduce; cuando se encienden la luces y uno piensa a lo mejor del presente me pierdo algo importante, quizás el sucedáneo del pasado es el cine desde la butaca. Debéis verla.