Tener o no tener, ¿es ser o no ser?

El ser en el monólogo de Hamlet es la falta del estar en inglés. Si SH hubiera tenido a mano el castellano, que conoció lo suficiente para leer al Quijote, o sea que mucho, pero parece que después, su frase probablemente hubiera sido…ser, estar, dardos de la fortuna, dormir, soñar, piélago de calamidades, etc, como una manera del estar del ser, circunstancias de la vida en vigilia o durmiente. En cambio el ser, una condición necesaria pero no suficiente para la existencia del sujeto, lo habría planteado no como circunstancia de la vida e incógnita para después de la muerte sino como atributo de una criatura que es si tiene. Por lo tanto el Corte Inglés es la síntesis del monólogo en los tiempos actuales y la tarjeta es el pase a la plenitud del ser.¿No existía aún Harrods en el 1500? Además venden calaveras.-

El Barsa o Król Roger

Pues quise hacer las dos cosas, segundo tiempo del Barsa ( genial Messi) y la ópera, menos genial. Tiene un aire a Alma Tadema, un cierto culto clásico y el conflicto entre la razón y la pasión es por una opción sexual, que, en realidad con lo buena que está la Reina en esta ópera no hay duda posible. A los chicos los mandaron al gimnasio y lucían calzoncillos con poses provocadoras, ellas, muy pocas, la especial Roxana, .- Me gustó la escenografía aunque no es la primera vez que veo piscinas, agua, etc en óperas de la llamadas contemporáneas (haga memoria, lector, en el mismo teatro Real), la música muy instrumental como desde el Olimpo, y lo mejor , en una hora y media sin pausa, pudimos acabar con una propuesta que pudo ser en 1926, pero que visto desde aquí a Strauss con los libretos de Hofmannsthal no le podía competir ni ayer ni hoy. Pasó. El segundo gol de Messi quedará.

ULTIMA de Nanni Moretti, Habemus Papam, comentario de Vaticalia

El Papa ha muerto. Los 107 cardenales septuagenarios con derecho a voto se reúnen en la Capilla Sixtina para el cónclave. Cuando están tomando asiento, se va la luz: una avería. Al volver, empiezan las votaciones y sigue la oscuridad: la cámara se detiene en las caras de media docena de cardenales. Todos ruegan a Dios desesperados que no les caiga el marrón. Ese es el espectacular y metafórico comienzo de Habemus Papam, la última película de Nanni Moretti.

A partir de ahí, una catástrofe desternillante a ratos, contada de forma muy laica y muy respetuosa al tiempo, quizá incluso curil aunque algunos integristas hayan animado a los fieles a desertar de las 500 salas italianas donde se ha estrenado el filme, se cierne sobre la Iglesia católica.

El Papa elegido por la curia infantilizada y marciana es un cardenal francés llamado Melville, que interpreta genialmente (también a ratos) Michel Piccoli , quien ya suena (grandeur, talento y veteranía obligan) como probable Palma de Oro en el próximo Festival de Cannes.

Como Bartleby, El Escribiente, Melville preferiría no hacerlo: no quiere ser Papa. En el momento de salir al balcón a bendecir a la multitud, le da un ataque de pánico y de amnesia y sale corriendo. Nanni Moretti, aquí un psicoanalista de fama, ateo y endiosado (como siempre Moretti, pero esta vez con mucha más autoironía), es llamado de urgencia al Vaticano para ayudar a curarse al Santo Padre.

Todo el arranque y especialmente esa primera cita entre Freud y Dios son una cumbre de la comedia a la italiana. Las carcajadas se suceden durante cinco o diez minutos extraordinarios. Melville está deprimido, se siente mayor, siempre quiso ser actor y recitar a Chejov y no se ve capaz de lidiar el toro que le espera ahí fuera: la crisis del catolicismo.

Moretti no puede analizar a un hombre sin memoria, escondido tras los tabúes del cargo: sin sexo, sin infancia, y debiendo diferenciar entre “el inconsciente y el alma”.

Espacios vaciados espacios de vida pasada

El pasado se completa con imágenes vacías. Los finales no suelen ser buenos, se muere uno muchas veces y no por ello renacemos, simplemente cambiamos agregando el paso del tiempo. Cada vez que me mudo no puedo evitar al irme, mirar el espacio dejado, ya renunciado, y hacer una rápida vista de soslayo , como no queriendo, de imágenes que construyeron y dieron vida a éso que pasa ya a formar parte inevitable del dia anterior. Hoy dejé mi despacho, y hoy recordaba el último también dejado. La primera vez que entré al de la calle de Almagro, abandonado de recuerdos por una señora muerta que tantas noches reinventé, lo recorrí en silencio como cuando lo cerré por última vez. Cuando entré al actual de calle de Abascal, dejado por otra señora fallecida , volví a hacer lo mismo que hoy , recorrerlo dentro del silencio del espacio vacio, recordando la arena que suelto ahora. ¿Cuando alguien recordará como yo al anónimo habitante de un despacho que me habrá dejado a mi? ya nada quedará , como nada queda de Doña Carlota, ni de aquella de la que no queda ni el nombre. Somos siempre levemente olvidados y formamos parte de la ignorada historia de todos, deformada quizás por la traición de una fotografia que trasciende al momento recordado, o por imágenes idas de una silla que no puede contar , hasta que no se las ve mas.

La tragedia dentro de la tragedia, Ricardo tercero,los campos de concentración y los espectadores dentro.

En una sala pequeña de incómodos asientos , con calor y mala ventilación se presentó esta obra en el teatro Español, Una cosa es que una obra sea dramática, que la emoción dramática se transmita al espectador y otra es que para el espectador sea un drama ver la obra, circunstancia esta última  que no nos merecemos y que se debería advertir.- La duración es algo sobre lo que deberíamos hablar con mas detenimiento, nada dice el programa de que la obra consta de un solo acto de dos horas y media de duración, centradas principalmente en el poder y en matarnos los unos a los otros. Mucho matar,mucho sufrir y como en los campos no nos podemos escapar. Shakespeare en castellano mojado con casas reinantes inglesas suena raro, en los campos y dentro de lo que fue la shoà se sabe que ocurrió, para demostrarnos que la historia se repite y se sigue repitiendo se queda larga de duración y corta de ejemplos, aunque es natural que en tan humana y cruenta condición abundar nos puede abrumar aún mas. Salimos derrotados y angustiados. Creo que de eso se trataba para la idea de Eines sobre la condición humana, solamente recordarle que los que vamos a ver la obra somos burgueses mal ilustrados , ya cansados por la vida, la hora y la altura de la semana, que algo de sufrimiento se nos puede ahorrar, aunque mas no sea acortando un poco la obra y poniendo diez minutos de aire acondicionado. Citar a Arendt es toda una declaración de intenciones aunque lo banal ya sea una cuestión televisiva a estas alturas. La escenografía es excelente , la dicción de don Ricardo curiosa a veces arcaica.- Mas lágrimas para el valle.

Las agonias de un suicida- Werther- Teatro Real

Goethe dio a finales del dieciocho un arranque al romanticismo, al sentimiento amoroso, la angustia del ser, el amor no correspondido y el suicidio en sus tópicos mas generales y menos elaborados.

Tema que al joven Werther y a muchos antes y después generó tribulaciones varias. La ópera de Messenet y Gounod es casi un siglo posterior, nace cuando ya nacía el verismo, (Los Malavoglia, de Verga en literatura) y de la versión de hoy del Real, escenografía simple y buena dirección musical, me quedo con la frase ” las lágrimas que no se lloran caen sobre el alma”.

El folletín televisivo es hoy en su versión culebrónica quién recupera los aconteceres individuales del ser, tal como se contaban ayer. El enamorado de la señora casada que cumple , al casarse con quién no quiere, con un mandato materno, el conflicto entre la norma y el deseo, el mal de amores y el largo suicidio con el retardado efecto de una bala que debe matar, pero antes debe permitir toda una declaración de amor y dolor, es el tema de la ópera y de un folletín vespertino de un canal cualquiera. Me dolía la espalda, será por eso que deseaba para Werther un suicidio mas rápido y eficaz.

Tertulias y Goethe

La noche pasada tuvimos charla acerca del homo sapiens, y tuvo Shakespeare una viva presencia, Denis recitó una parte de Rey Lear, básicamente una queja acerca de un rey dado a los placeres y por lo tanto debilitándose en temple y autoridad, de gran valor y capacidad de sacrificio en otros tiempos y un yo-otro-que lo juzga y reclama. Ese hombre que hoy tiene centrales nucleares y asiste a la degradación del planeta va hacia la extinción de la especie, lo cual no es sino una consecuencia natural de todas las especies y de la historia del planeta. No es dramático pues ni tan siquiera alarmante que el clima cambie, cada tanto el planeta lo hace ni que el hombre y su cultura se acaben. El tiempo sideral que nos envuelve tiene a la infinitud de aliada, pero la raza humana padece del mismo tiempo en su finitud. El mundo pensaba , mientras hablábamos se acaba para todos los que en ese momento compartíamos el planeta, todos moriremos y eso no sorprende a nadie ni se puede evitar. Interesante Juan con sus comentarios, Eddy reclamando orden en las exposiciones, Bettina diciendo que nada es para tanto, Isabel, Helene Judith y Auxi, reclamando un sitio para el homo sapiens a pesar de todo. Maria desde Emiratos ponia el acento en la identidad nacional, no seremos españoles para los españoles, ni extranjeros para los extrajeros, somos la mayoria de los presentes un tertius genus, algo que agradecer a la ajenidad.

Hoy veremos Werther, el comienzo del romanticismo y los suicidios de finales del diecinueve en la ópera de Massenet. Ya lo comentaré.