Nieve en Otoño

Si uno dijera voy a contar como el mundo me echa de la vida, como se construye el camino que trasforma a un actor en un espectador y finalmente a éste en una fotografía de un álbum olvidado, no podría hacerlo en profundidad sin haber leído esta historia de  Nemirovsky  que publica Salamandra. Con la voz de un testigo va removiendo el alma del lector hasta hacerle presentir el final como un descanso largamente merecido.

El pentateuco de Isaac

Wagenstain, con ironía y serenidad, reservando el dolor para la intuición, no para la exhibición, nos muestra el mundo del siglo pasado. Es un libro de los que deja enseñanzas, el Rabino Bendavid, Presidente del Círculo de ateos tiene diálogos que son para pensarlos y volverlos a pensar, la vida , esa gran incógnita de comienzo y final dados, es la obra del durante, de aquello que se vislumbra entre dos paréntesis cuyo contenido nadie sabe, es una obra en constante construcción , nunca sabemos si  avanzamos o retrocedemos, y tampoco respecto de qué. Escribir es poner en pasado para apostar al futuro, aunque solamente sea el fugaz espejo donde mirarnos con la frustrada ilusión de ver a otro. Hoy yo soy el otro  que sugiere .

Harry es ya una mas del bien contra el mal

Los chicos crecieron y  el guionista también, esa frescura del mundo mágico de los niños magos se quedó en el pasado. La última entrega destaca por los efectos especiales mas que por sus ideas. Pensada para serie, el “continuará” nos hace pensar en que el productor piensa en el cliente cautivo, como las últimas de 007.

Biutiful es mala a pesar de Bardem

No es recomendable, podría haber sido una película de tinte documentalista sobre los barrios bajos de Barcelona, droga, ilegalidad, chinos explotados y negros perseguidos, pero agregaron a los espíritus, a una médium  y a un bonito paisaje del mas allá nevado y eso, no obstante ser Bardem y el resto del elenco buenos actores, no hay quién se lo trague, es larga y mala con ganas.

llegó La Mariscala y encantó

Anne Schwanewilms  es de las mejores Mariscalas que se han visto y oído, dotada de una voz colorida y aterciopelada da vida al texto de Hofmannsthal con gran profundidad, es al final del primer acto dónde sobrecoge, un par de frases: “debemos vivir con ligereza, con el corazón ligero y ligeras manos, sostener y agarrar, sostener y soltar;Los que no son así reciben el castigo de la vida y Dios no se apiada de ellos”. “ El tiempo, en el fondo, Quinquín, el tiempo no cambia nada las cosas. El tiempo es algo muy curioso.Cuando uno se limita a vivir la vida, no es nada de nada. Pero entonces, de repente uno no siente otra cosa que el tiempo”.- Con alegría y melancolía vimos a la rosa de plata transformarse en una rosa roja viva, una inmutable pero muerta, la otra efímera como la propia vida. Los espejos enfrentan a los espectadores, los trajes cambian de siglo, se nos quiere sugerir que el tiempo lo era tanto en el dieciocho, como en el veintiuno , para los que ya no están y para los que anoche estuvimos allí que no estaremos en los mismos espejos dentro de algún tiempo, a todos nos envuelve el tiempo con la misma determinación y con igual necesidad. Es tarea del humano la sonrisa sin dar combate en batallas que ni siquiera son con nosotros. Octavian es un adolescente simpático y enamoradizo, Di Donato está magnífica en su papel, en especial en el travestismo del último acto. El Baron es un vividor sin principios como tantos, muy bien Hawlata.  El telón rojo traído para la representación y la música nos llevaban en tiempo de vals a tiempos que fueron y a un presente fugaz.

¿hacían falta culpables?: los controladores…¿y si pensáramos un poco?

  Franco militarizó a los empleados de correos poco antes de morirse, para terminar con una huelga. El estado de sitio, de alarma o de excepción es una medida que suelen tomar los dictadores o los gobiernos frente a una situación de muy  especial trascendencia. Cuando el 23 M no se acordó el estado de sitio, frente a un atentado salvaje, con alarma en la población , con doscientos muertos no fue necesario. De entre las medidas que acarrea el estado de sitio  la aplicación del código de justicia militar tiene peligrosas consecuencias. Militarizar a un grupo de personas, civiles, que no se alzan en armas, ni ponen bombas, sino que ejercen un derecho reconocido en la Constitución, es una barbaridad propia de una dictadura. Parece mentira que nadie diga nada. Los medios se ensañan con el sector porque (dixit) ganan mucho dinero, logran así distraer la atención, encontrar mas culpables de la crisis y alentar el mal nacional: la envidia. Esta maniobra del gobierno que ya no es que haya perdido el norte, es que no sabe que existe, es una jugada política casi elemental, y los controladores compran el “paquete”  haciendo gala de una ingenuidad que sorprende. Si un sector tiene privilegios, que abran las puertas a la formación, que la gente pueda acceder a ese conocimiento y con el número el problema queda solucionado. Las castas profesionales, funcionariales, etc., han sido alentadas por el propio sistema, el estado español ha desconfiado históricamente de la formación que daba en sus universidades, por ello cuando consideraba un trabajo como  importante ponía una oposición por delante, con ello mejoraba el mal nivel universitario haciendo estudiar al opositor y regulando el acceso regulaba el número y generaba el privilegio. Formen muchos controladores, democraticen la profesión, tengan mucha mas gente para cubrir la tarea y el tema se habrá resuelto, con tiempo o con una regulación legal previa y parlamentaria. No se puede a golpe de pluma afectar derechos ya adquiridos e impedir una huelga aplicando el código de justicia militar por mas inoportuna que la huelga haya sido. Es matar moscas a cañonazos y dejar un tufillo de represión preocupante.

La luz de la Jánuca en la Plaza de la Villa

Hoy primero de diciembre, con frio y lluvia se celebró públicamente la Janucá , fiesta tradicional judía que trae la luz, luz para disipar la oscuridad, para iluminar el alma durante ocho días, cada día se enciende una vela y se conserva otra encendida para  la del siguiente día. El milagro que se recuerda queda en segundo plano frente a la carga metafórica de la luz, de lo que significa encender la vela, e intentar ver.Que todos podamos ver un poco mas. Podemos decir que de nuevo Madrid es portador y recuperador de las culturas perdidas. Ruiz Gallardón dijo palabras precisas y cálidas. Casa Sefarad Israel presente, voz activa en todo esto. Nuestro deseo es que a pesar de la crisis pueda mantener presupuesto suficiente para seguir divulgando.

Rosenkavalier y Mortier

El que ama contagia,Mortier es un enamorado de su profesión y lo transmite y todos salimos con algo de ese aire insuflado que entusiasma. Presentó Rosenkavalier, hizo un análisis del amor y de la elegancia o ligereza con que debemos aceptar que la vida es algo que se consume..,y se acaba, y así sus etapas, la infancia, la juventud,  la vejez y de ese tiempo que puede ser cualquier tiempo y también lo es  para cualquiera de nosotros.- Y cuando cambia una rosa de plata por una rosa roja verdadera metáfora de belleza y finitud, la ópera  termina.Los espejos nos reflejaran para que lo sintamos. Querría haberle preguntado y no lo hice,  si Hofmannsthal no vio en ese libreto mucho de lo que le llevaría a escribir la carta a Lord Chandos, verdadera declaración clave para entender el final de una época. Y también me habría gustado saber si presentará la ópera prohibida , Die Schweigsme Frau, único libreto hecho por Stefan Zweig , y última creo, ópera de Strauss. Calvino hablaba de la levedad como una propuesta para llevar a este milenio dejando lo pesado en el veinte, ¿será la ligereza de la que habla Mortier?