Pilar siempre

De paseo por Siria con Zapatero.

Por Pilar Rahola 16/10/2009 La Vanguardia, Barcelona.

Obama le regala un discurso de Abraham Lincoln en facsímil, y Zapatero le
regala una guía de Barcelona. Espectacular. Imposible igualar de forma más
certera la lectura del gran político norteamericano con la apasionante
lectura de una guía turística. ¿Era la guía estándar, o la que incluye el
itinerario de señoras con ropa ligera ofreciendo sus servicios por
Barcelona? Aquello del fer homes, que decía delicadamente la señora
Rius… Oh my God! ¿Pues qué le habrá regalado al presidente de Siria,
ahora que se pasea por Oriente Medio? ¿La antología de Mortadelo y
Filemón? En fin, Zapatero ha estado en Siria, ha repartido su buenismo
retórico y se ha ido tan contento hacia Tierra Santa, donde sin duda habrá
explicado lo inmensamente neutral que es España. Déjenme adivinar el
regalo que le ofrecerá a Bibi Netanyahu. ¿Su foto con la kefia palestina
en plena guerra de Líbano? ¿O el dossier de la Anti-Defamation League,
sobre el creciente antisemitismo español, actualmente el más alarmante de
Europa?
Finos regalos aparte, y a la espera de saber qué ha dicho a israelíes y
palestinos, lo de Siria merece una reflexión, y no sólo por las palabras
del presidente, sino también por sus silencios. Zapatero va a Siria, bien.
Discursea sobre la bondad de las religiones en la preciosa mezquita de los
Omeyas, bien. Se ve con Bashar el Asad y le habla de lo bonita que es la
paz, bien. Y durante todo el viaje ondea su bandera de la alianza de
civilizaciones, bien. ¿Bien? ¿No falta nada? Lo digo porque uno no puede

hablar de pacto entre religiones y no recordar que las religiones no deben
ser arietes contra los derechos fundamentales. ¿Le ha explicado al imán lo
de las mujeres? Tampoco. Uno no puede estar ante un dictador implacable
como Asad y no pedirle que deje de financiar a grupos terroristas que
atentan contra Israel. ¿Le ha dicho a Asad que es responsable directo de
la situación violenta endémica en la zona? ¿Le ha preguntado por los
derechos de sus propios ciudadanos? ¿O por lo bonito que es ocupar durante
años Líbano y continuar injiriéndose en su política interna? Finalmente,
uno no puede hablar de alianza de civilizaciones y no entender que la
civilización se basa en la Carta de los Derechos Humanos. Que no se trata
de religiones, sino de libertades. Ese es el problema del discurso de
Zapatero: que se trata de una retórica vacía que suena bien porque no
obliga a nada. Hasta Hamas, que practica el fanatismo religioso más
violento, podría suscribirlo. Total, cuando todo el mundo es bueno, qué
importan unos miles de misiles, unas mujeres esclavizadas, unos opositores
asesinados, unos niños fanatizados. Es lo que tiene elegir la diana
equivocada, y no entender que no es una lucha entre civilizaciones.
Es una lucha entre la civilización -tenga el acento, la religión o la
cultura que tenga- y la barbarie.

Katyn, verguenza rusa

Película destinada al esclarecimiento histórico, 22000 oficiales polacos asesinados en 1940 en virtud del oculto pacto ruso alemán. Crimen del que todavía Rusia no se ha hecho cargo ni pedido perdón. Pinceladas de un país que tuvo siempre tan difícil su libertad. Se enfrenta la memoria con las conciencias de quienes ceden para sobrevivir .Se debe ver, cine Verdi.

Agora no es otra de romanos

Centrada en Alejandría en un momento donde los cristianos ven la posibilidad de poder que da la religión, con los paganos con sus dioses menos populares y los judíos como siempre, fuera del poder político y a punto de ser sometidos al ganador. La fe en contra del conocimiento,y éste último el gran perdedor de la batalla política. Como conclusión podríamos decir que seguimos igual. Buena fotografía, claridad conceptual y expositiva, en suma una buena película de Amenabar.

Nena Schwartz

Ayer fui al funeral de Nena, se ha ido la única persona que me dio las gracias por estar en España (referidas naturalmente no a mi sino a los muchos que vinimos a este pais desde la Argentina hace treinticinco años, con la intención de quedarnos y que con mejor o peor fortuna hemos generado empleos, ideas, empresas, producción intelectual,familia e hijos ), la recuerdo desde hace treinta años siempre con sus chesterfield sin filtro, que fumó hasta su muerte uno detrás del otro. Recuerdo sus relatos acerca de su juventud, cuando veía el mundo de abajo hacia arriba, su eterno combate con su cuerpo y su salud, su ánimo siempre positivo y su inquebrantable lealtad a la amistad. Mucho le debo a Nena, nunca dejaré de recordar sus apoyos, su ayuda y nunca dejaré de lamentar que se fuera casi inadvertidamente y que la tuviéramos que despedir en una iglesia semivacia tantos días después de su muerte. Me consuela saber que está mejor ahora.

Wladimir Kaminer inusitada experiencia

llegó a mis manos casi por casualidad una traducción del ruso al castellano de Música Militar, relato de un joven ruso que recibe la perestroika con humor y ganas de viajar. Editado por RBA de Barcelona, es un relato fresco donde Kaminer, ahora residente de Berlín cuenta de su Moscú natal y de su juventud, nació en 1967 por lo que resulta uno de los jóvenes rusos de la generación del cambio. Muy recomendable

La secreto de tus ojos/ del amor que nace, del amor sobrevivido.

Que se sirve en plato frío no hay duda y el guión lo corrobora. Curiosamente la música de Jusid, de construcción romántica, a veces melancólica, nada tiene que ver con la película- es lo único que no se entiende- película que trata de como algunos seres humanos navegan y concilian la relación con un poder ineficaz, abusivo y corrupto, con la conservación de sus propios valores, de su propia dignidad. Bien actuado, ese lenguaje judicial tan formal como irónico con que en la Argentina normalmente se expresan los vinculados a la ley y al derecho , está muy bien logrado y mejor dicho . En el fondo es una historia de amor hacia adelante con otra historia de un amor detenido, hacia atrás. Se puede ver, es entretenida.

Whatever works!

Vuelve Allen a Nueva York, a los interiores y a los diálogos. El viejo suicida frustrado inteligente extrema la tendencia a abusar por los mayores de su «supuesto saber»,una madura liberada, un conservador que sale del armario y una joven con candor y humor componen los personajes de una comedia que termina bien porque todos siguen su tendencia natural a satisfacer su deseo. Se puede ver, salimos del cine contentos, que no es poco.

Kent Nagano y la Mahler Orchestra

Hallazgo musical, la primera sinfonia de Brahms bajo la batuta de Nagano fue buena en si, pero si agregamos la aportación del concertino, de Chiara la primera flauta , el primer oboe y el timbalista la interpretación tuvo una calidad especial. Acierto de Juventudes Musicales.

Y llegó Lulu!

El viernes el Real estaba casi lleno, el tema y la ópera complejos para un público clásico, no obstante ahí estaban. Berg escribe esta segunda y última ópera con la técnica dodecafónica, evitando los centros tonales, idea de Schömberg desarrollada como propuesta de cambiar la composición clásica.
Antes de morir Alban Berg había escrito dos actos y partes del tercero, su esposa Helene decidió que nunca se escribiera el tercer acto y así lo dispuso en su testamento. Prueba de que las últimas voluntades se suelen incumplir es que muerta Helene, los editores de la obra de Berg, Universal Editions, encargaron el tercer acto a Friederich Cerha.
Hemos visto la obra así completada Berg-Cerha : música excelente, puesta en escena minimalista, sombras y mamparas. Una sola mujer Lulu, interpretada por Agneta Eichenholzs es la clave de la obra , Agneta es la obra. Magnífica actriz dotada de un voz llena de matices nos transmite la decadencia de Lulú, con una mirada entre perpleja y estupefacta que con una resignación teñida de fatalidad se somete al deterioro de su vida sin poner en juego principios morales, pero con tristeza por los cambios y por su previsible final, una cierta melancolía que tiene que ver con la comparación con los antes y con su tiempo, con su irrefrenable lento e inexorable transcurrir y terminar. La mirada perdida de Agneta – Lulú del tercer acto es inolvidable.