Quien lo resuelva no podría ser llamado ignorante ni inexperto en números…

El problema de los bueyes consiste en saber el número de reses que componían los ganados del sol. El origen es el pasaje homérico de Odisea XII, 260 y ss: “Luego, cuando hubimos escapado de la terrible Caribdis y de Escila,pronto llegamos a una isla espléndida. Allí estaban las vacas de amplia testuz y los gruesos y muchos rebaños de Helios Hiperión”(trad. de Garcia Gual, Madrid,2004).
Se atribuye a Arquímedes la redacción de los manuscritos ( la obra se ha conservado en el Gudianus Graecus 77-siglo XV, siglado G y el Parisinus graecus 2448, siglo XV,siglado P) y se dice que Arquímedes concibe el problema en una carta que envió a Eratóstenes de Alejandria ( Cirene 276-Alejandría circa 195) de éste último es conocida su medida de la circunsferencia de la tierra, fue un erudito y dirigió la Biblioteca de Alejandria desde 235 A.C hasta su muerte.

El problema tiene dos partes, la primera parte pide determinar por separado el número de los toros y vacas blancos, negros, rubios y a manchas que componen los ganados del sol, dadas determinadas condiciones de conmensurabilidad entres las cifras correspondientes: un sistema de siete ecuaciones lineales y ocho incógnitas. Si llamamos respectivamente B,N,R;P a los toros, blancos negros,rubios y pintos y b,n,r,p a las vacas de esos mismos pelajes,las ecuaciones se plantean como sigue:

(1) B=(1/2+1/3) N+R
(2) N=(1/4+1/5)P+R
(3) P=(1/6+1/7)B+R
(4) b=(1/3+1/4) (N+n)
(5) n=(1/4+1/5) (P+p)
(6) p=(1/5+1/6) (R+r)
(7)r= (1/6+1/7) (B+b)

En la segunda parte se añaden dos condiciones, que convierte la cuestión en un problema de análisis indeterminado: la suma de toros blancos ha de ser un número cuadrado y la de los rubios y a manchas, un número triangular; es decir se cumple que

(8) B+N= X2
(9) R+P= y (y+1) :2

Si el lector consiguiera resolver esta parte , podría “jactarse de ser portador de la victoria y se tenido plenamente por fecundo en esta sabiduría”

Se plantean cuestiones de autenticidad del poema y del problema, hay un escolio que facilita un cierto número de reses, y la segunda condición es mas difícil que la primera.

Han pasado ya unos 2300 años , las desigualdades intelectuales se han acentuado y los conocimientos se han especializado . Probablemente si hoy dejaran sin ayuda a un urbanita de cualquier ciudad del mundo no sabría reproducir la electricidad, ni la gasolina, ni hacer un motor y seguramente ni tan siquiera producir hierro, los niveles medios han bajado así como nuestras facultades deductivas. ¿Alguno de nosotros puede resolver el problema? seguramente si, pero alguno de nosotros ¿ puede reflexionar acerca de un poema de Homero y pensar hoy en jugar a controlar los activos de Hiperión? en definitiva : en hacer cuentas con los Dioses.

Borges como siempre

Borges y el antisemitismo. Fina ironía y sólida posición contraria.
Ciertos desagradecidos católicos —léase personas afiliadas a la Iglesia de Roma, que es una secta disidente israelita servida por personal italiano, que atiende al público los días feriados y domingos— quieren introducir en esta plaza una tenebrosa doctrina, de confesado origen alemán, rutenio, ruso, polonés, valaco y moldavo.Basta la sola enunciación de ese rosario lóbrego para que el alarmado argentino pueda apreciar toda la gravedad del complot.Por cierto que se trata de un producto más deletéreo y mucho menos gratuito que el dumping.Se trata —soltemos de una vez la palabra obscena— del Antisemitismo.Quienes recomiendan su empleo, suelen culpar a los judíos, a todos, de la crucifixión de Jesús.Olvidan que su propia fe ha declarado, que en la cruz operó nuestra redención.Olvidan que inculpar a los judíos equivale a inculpar a los vertebrados, o aun a los mamíferos.Olvidan que cuando Jesucristo quiso ser hombre, prefirió ser judío y que no eligió ser francés ni siquiera porteño.Ni vivir en el año 1932 después de Jesucristo para suscribirse por un año a Le Roseau D’Ors.Olvidan que Jesús, ciertamente, no fue un judío converso.La basílica de Luján, para El, hubiera sido tan indescifrable espectáculo como un calentador a gas o un antisemita.Borrajeo con evidente prisa esta nota.En ella no quiero omitir, sin embargo, que instigar odios me parece una tristísima actividad y que hay proyectos edilicios mejores que la delicada reconstrucción, balazo a balazo, de nuestra Semana de Enero —aunque nos quieran sobornar con la vista de la enrojecida calle Junín, hecha una sola llama.Jorge Luis Borges, agosto 1932

Scevola y las tertulias

Hoy comimos en casa de Lupo, recordamos a Pepe Bergamín, lo trajo Miguel con evocación taurina, muy en San Isidro. Beltrán, quizás por asociación y hablando de epitafios mencionó a Ramón de la Serna, pensé inevitablemente en Cansinos ( esa impresionante erudición en su introducción a Las Mil y Una Noches )y así convocamos a las ideas liebre, a las greguerías ( ¿era de Don Ramón ese comentario de que cuando una mujer te repasa la solapa del traje ya nada queda por hacer ?) y planeando o flaneando estaba la ética, lo olvidado y lo expresado en nuestra abogacia que tan bien dice nuestro Rafael del Rosal. Ese vino francés, que tuvo Beltrán la prudencia de anotar para tenerlo en cuenta en algún futuro, en algún otro lugar cercano, facilitó los comentarios. La prudencia reflexiva de Javier y las aportaciones pro activas de Lupicinio nos dejaron con tarea . ¿un sinónimo a homenaje, reconocimiento, cena laudatoria?, liturgia civil frente a la militar o a la religiosa, quizás la liturgia de las liturgias. Mar, ese elemento aglutinador, como no, concretaba y atrapaba instantes.
La abogacia de hoy, la abogacia de ayer, nuestra abogacia… dedica don Angel Ossorio en “El Alma de la Toga” un capítulo a la moral del abogado: “la Abogacia no se cimenta en la lucidez del ingenio, sino en la rectitud de la conciencia”. En esa mesa el tiempo seguía en el mismo lugar, podríamos haber dicho lo mismo. Al final no es tan difícil,¿no?

Gorz y Sartre, André y Denise,Dorine carta de amor

Se trata de una historia de amor(1), una carta del filósofo marxista a su esposa, repasando una vida juntos, donde uno se inscribe en el ser del otro, vidas del siglo 20, con Sartre dando vueltas en su novela autobiográfica, Palabras.. y suicidio, en 2007 André y Dorine se suicidaron pensando quizás en un nuevo encuentro. Sartre (2)negaba la existencia de Dios pero pensaba que la esencia del ser hombre precedía al ser, en linea con Heidegger, el ser está antes que el hombre, el hombre se constituye en Dios, en tanto que es y es si piensa y puede pensar si tiene palabra. Recuerdo a un autor inglés de apellido español, Al Alvarez que escribió The Savage God, un estudio sobre el suicidio basado en su amistad con Sylvia Plath, la gran poetisa americana que se suicida en Londres a los 31 años. Unos mueren como recíproco acto de amor, otros por una existencia insostenible y el existencialismo, esa síntesis de un siglo 20 duro siempre infiltrado en nuestros actos presidiendo una reflexión : ¿ser del siglo 20, no es ya una categoria de la identidad?

1)Denise y André Gorz, hacia 1950.Suzi Pillet / LDD. Éditions Galilée.
HISTORIA DE UN JUDÍO DESTERRADO
André Gorz (Viena, 1923; Vosnon, Aube, 2007) nació en el seno de una familia de judíos vieneses condenados a sucesivos destierros europeos, antes de consagrarse a la militancia política radical, anti autoritaria, y hacerse célebre como teórico de la economía política, la acción sindical y libertaria. Pasará a la leyenda como el autor de una celebérrima carta de amor a su esposa, escrita ya pasados los ochenta años. La pareja se suicidó ayer en su pequeño pueblo de adopción.
Gerard Horst, el futuro André Gorz, nació en Viena. Sus padres pertenecían a la pequeña burguesía ilustrada, judíos condenados al destierro, víctimas de la ascensión atroz del antisemitismo.
Su padre se convirtió al catolicismo. Y su madre envió a Gerard a una institución religiosa, en Suiza, en Lausanne, donde estudió ingeniería química. En la inmediata posguerra, Gerard decide volver a emigrar e instalarse en París, donde su contacto con Jean-Paul Sartre tuvo una importancia decisiva en su vida. Gerard Horst se transformó en André Gorz, que comenzó a colaborar como reputado periodista especializado en temas económicos.

2)Jean-Paul Sartre escribió Las palabras cuando frisaba los cincuenta años. El libro constituye el relato inmisericorde de su infancia caracterizada por una fenomenal devoción por los libros: “Empecé mi vida como sin duda la acabaré: en medio de los libros”. Al tiempo que el niño descubre que hay una vida que se esconde en esos objetos de apariencia misteriosa y hace girar su actividad infantil en torno a ellos, no deja de percibir también el hecho de que su familia, compuesta por sus abuelas maternos y su madre viuda, organiza su existencia en torno a él como se organiza una conspiración. Para escapar de esa conspiración, él, el pequeño Sartre, turbado a veces por su corta estatura, sólo piensa en ser grande, en estar en lo alto, en ocupar el Parnaso, aupándose para ello en la literatura, en la palabras que lee y, sobre todo, en las palabras que ya empieza a escribir, porque “las palabras eran la quintaesencia de las cosas”. Rozando el delirio cómico, la obsesión infantil de Sartre deriva en la creencia casi quijotesca de que la letra escrita sostiene al mundo, el cual persiste gracias a alguien, un sacrificado autor, que lo escribe cada día en todos sus pormenores. No obstante, antes de acabar su relato el autor confiesa con humildad su desengaño. Las palabras, obra determinante para que se le concediera a Sartre el Premio Nobel que él rechazó, resulta indispensable para conocer desde su mejor ángulo a uno de los pensadores … (obtenido en Internet, por búsqueda de Sarter-Palabras).

Mihail Sebastian

Por casualidad asistí a la presentación en la libreria de Soledad Puértolas de las casi recientes traducciones de uno de los grandes de la literatura rumana, Mihail Sebastian, muerto prematuramente a los 38 años atropellado por un autobús ( en ocasiones el destino es irónico acaba con vidas privilegiadas sometiéndolas a un final poco común pero humilde ). Sus Diarios no tienen desperdicio, testigo como no de los intelectuales de la época simpatizantes del nazismo que pasaron después a la izquierda, tiene una voz que enjuicia sin sancionar pero muestra sin ocultamientos ni disfraces. Recomendable lectura, se ven los efectos del Mundo de Ayer en una Europa muy cercana.