The inner life of Martin Frost

¿ Recordais a Auster? escritor americano con raíces en Francia, destacó con varias obras, “Music of Chance”New York Trilogy, y quizás la que mas me atrajo a mi, Invention of solitude, en dónde recrea la relación con su padre, tras haber pasado sin duda por buenos psicoanalistas neoyorkinos. Después hizo cine, dos buenas películas, recordareis esa idea tan metafórica de ese señor del kiosko de tabaco que todos los días a la misma hora y con la misma posición tomaba una fotografía y así durante años dando con ese instante sentido a una vida rutinaria.

Pues bien ahora ha filmado una historia curiosa metiendo la realidad en un cuento y vinculando ficción y vida real, poniendo en duda cual es una y cual es la otra. Tema usado por Woody Allen, por Borges y por What the bleep do we know ( excelente ensayo filmado hecho por físicos norteamericanos ) entre otros. Dicho esto vemos que no es original ( casi nada lo es) por lo que el interés está en cómo lo cuenta. Se puede bajar con E-Mule, tanto la de Auster con What the bleep…

Pasta semplice

Recomiendo pasar por la licuadora seis tomates de salsa poniendo unas hojas de albahaca. Mientras tanto freír hasta dorar una cebolla y un puerro cortados pequeñitos. Sazonar y poner el tomate licuado, agregar un vaso mediano de leche y que hierva. Echar 250 gramos de pasta corta ( macarrones por ejemplo) y dejar entre quince y veinte minutos (con quince sale al dente), sacar y dejar reposar para que se absorba la salsa en la pasta. Comer con un vino de Ribera de Duero.

Y llegó la primavera Gurrelieder y Tannhäuser

Mientras pedían firmas para evitar la desaparición del coro del Teatro Real la semana tenia dos acontecimientos importantes y corales.
En el Auditorio una magistral Filarmónica de Londres ( Orquesta Nacional del Reino Unido) con la batuta no menos importante de Salonen presentaba los Gurrerlieder de Schömberg , composición de redacción dilatada en el tiempo, media todo un cambio de estilo entre el primer acto y el último . Magnífica obra, todo ocurre en una isla y con un canto poético ingenuo y atractivo. Basado en un poema del danés Peter Jacobsen, es obra de influencia wagneriana y romántica. Recuerda a Schubert, el primer romántico que incorpora la melancolía a su música quién también recurrió a la poesía y a los lieder. Curiosamente murió joven, fue tan pobre que pedía prestado un piano para practicar y siempre creyó que era tan solo un compositor de cantos populares. Muere un año antes que Beethoven (en 1826) y en su entierro alzó su copa para brindar “Por el próximo”…que fue él.
Se unieron los coros Polacos, de la Comunidad de Madrid y el del Palau de la música catalana. Mejor las mujeres que ellos.

Dos días después en el Real, el controvertido Tannhäuser, con un primer acto cuestionado y de dudoso buen gusto. Quiero pensar que Venusberg propone placeres más sugerentes que relaciones sexuales entre personas de distinto e igual sexo.
La música es magnífica y como siempre hay que agradecer la profesionalidad del magnífico López Cobos. La letra también lo es, por eso digo que esperamos mas de Venus que dice cuando Tannhäuser manifiesta su deseo de no regresar jamás a Venusberg, “ no me quitéis la alegría de perdonar”. A ese mundo intuido que no representado por la escenografía se le opone la aburrida propuesta del puro espíritu, que no es mas que la caballería religiosa, de neto corte medieval ,que en aras de la pureza( seria por no ducharse) renunciaban a los acercamientos físicos a cambio de la idealización del espíritu.

Es curioso que mientras la sensualidad clama por el reencuentro y el perdón, quizás por aludir a una culpa ancestral frente al placer, el espíritu exige la salvación, que no es nada menos que eterna y realizada por el sacrificio de otro, no se salva quien quiere ser salvado, se salva si alguien se sacrifica por la salvación del otro. Clara alusión a Jesucristo.

Enfrentada así de una manera simplista y maniquea el placer con el espíritu a la mejor manera de los románticos del 19 no existe el territorio común, el lugar de encuentro . La música supera toda esa ideología , por suerte.